viernes, 3 de junio de 2011

SAMOSAS



Alguno de vosotros habrá pensado que ya había abandonado para siempre el blog, pero no, aquí estoy.

Tras unos días de mucho jaleo he decidido hacer un alto y sentarme un ratito en el ordenador para compartir con vosotros estas riquísimas empanadas africanas, las samosas. Los ingredientes que necesitamos son fáciles de encontrar salvo el chile africano que sustituyo por cayena y el pollo que en vez de asado lo pongo cocido, así además de las empanadas tengo una buena sopa.

Ante todo es un plato con mucho sabor y muy original ya que cuando dices a tus amigos, que ya están sentados a la mesa espectantes, que les vas a ofrecer un plato africano no son capaces de imaginar con qué les vas a sorprender.

La receta está tomada del libro dedicado a cocina africana, el número 8, de la colección Sabores del Mundo de la editorial Sol 90 que sacó a la venta el Diario de Navarra.


NECESITAMOS:

- Una zanahoria.
- Un calabacín.
- Una cebolla.
- Dos dientes de ajo.
- Tres ajos tiernos.
- Un chile verde africano fresco (yo pongo un par de cayenas).
- Un trozo de unos dos centímetros de jengibre fresco.
- Medio pollo asado (yo lo cuezo).
- Sal y pimienta.
- Aceite vegetal (yo suelo poner de girasol).
- El zumo de medio limón.
- Una placa de hojaldre.


LO HACEMOS:

Pelamos la zanahoria y la cortamos en trozos de unos 2 ó 3 centímetros. Lavamos bien el calabacín y sin pelarlo lo partimos en dados como la zanahoria. Ponemos un cazo con agua, la dejamos hervir y escaldamos la zanahoria y el calabacín  unos ocho minutos. Retiramos del fuego dejamos enfriar y picamos la verdura finamente.

Picamos la cebolla muy fina al igual que los dientes de ajo y los ajos tiernos y reservamos.
Si tenéis el chile africano lavadlo y picadlo finament;, si optáis por la cayena picadla lo más fino que podáis, que no es fácil. Reservar.

Rallar el jengibre hasta obtener una cucharita y reservarlo.

Retirar la piel del pollo (asado o cocido), deshuesarlo y pasar la carne por la picadora. Reservar.

Preparamos el relleno de las empanadas:

En una cazuela con tres o cuatro cucharadas de aceite pochamos la cebolla a fuego suave durante unos diez minutos. Añadimos la carne, las zanahorias y el calabacín. Removemos y dejamos hacerse unos dos minutos a fuego suave. Incorporamos el ajo, el jengibre y el chile, salamos y cocinamos unos diez minutos a fuego suave.

Añadimos al relleno una cucharada de zumo de limón, el cilantro y los ajos tiernos, removemos y retiramos del fuego. Reservamos.

Preparamos el hojaldre:

Marcamos el hojaldre en tiras de unos 25 centímetros de largo por 9 de ancho.

Hacemos las empanadas:

En cada rectángulo ponemos una cucharada generosa de relleno.
Doblamos un extremo de la pasta hasta que cubra el relleno formando un triángulo. Yo corté el hojaldre un poco más pequeño por que lo manejo mejor.

 Acabamos de formar el triángulo con la otra parte del hojaldre. Si lo cortáis con las medidas que os he dado tenéis que enrollar cada tira de hojaldre sobre si misma para que se forme el triángulo. El problema es que si no lo hacéis bien a la primera y tenéis que repetir el hojaldre se estropea y es más difícil de trabajar, por eso yo lo hago como veis en las fotos.
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Disponemos las empanadas en una placa de horno y precalentamos éste a 180º y las cocinamos unos veinte minutos. Es conveniente darles la vuelta a la mitad de la cocción para que se hagan por igual por las dos partes.


Se pueden comer frías o calientes y al día siguiente  siguen estando riquísimas. Probadlas, no os arrepentiréis.

Feliz fin de semana a todos ;-)

martes, 17 de mayo de 2011

ENSALADA DE COL UCRANIANA



Hoy toca una ensalada fresca, sencilla y con un sabor ácido y dulce muy agradable. La receta está sacada del libro Culinaria Rusia. Ucrania, Georgia, Armenia, Azarbaiyán, de la editorial h.f.ullman.
La foto no es muy buena, sacarle partido a tanto verde resultaba difícil de noche y con luz artificial.

Sin más preámbulos vayamos a ello....

NECESITAMOS:

- 500gr. de repollo, cortado en juliana fina.
- Una manzana ácida, cortada en juliana fina.
- Una cucharada de verde de cebolleta picado.
- El zumo de un limón.
- Dos cucharadas de aceite de girasol.
- Pimienta.
- Azúcar.
- Sal.
- Arándanos agrios o rojos para adornar (optativos, yo no los puse).

LO HACEMOS:

Salamos el repollo, lo estrujamos un poco y lo dejamos reposar unos quince minutos.
En la ensaladera o bandeja donde vayamos a servir la ensalada mezclamos el repollo con la manzana y el verde de la cebolleta.
Aliñamos con el zumo de limón y el aceite de girasol y la sazonamos con sal, pimienta y azúcar.
Si queremos podemos adornar con arándanos.
Si os animáis a preparar esta ensalada no os defraudará. El aliño de limón y azúcar le proporciona  un contraste de los que animan las papilas gustativas.

miércoles, 11 de mayo de 2011

KOPANISTÍ



Lo primero es disculparme por el retraso que llevo a la hora de ir a ver vuestros blog. El ordenador tiene la pantalla un poco averiada y funciona cuando le parece. Además, en el colegio de la niña están preparando una exposición sobre la Antigüedad y me han dicho que si les podía ayudar. La semana que viene hablaré a algunos cursos sobre los cántabros y preparar todas estas cosas me tiene ocupadísima desde hace semanas.

Vamos a lo nuestro.

Cuando he visto la receta que publicaba mi buena amiga Juana he pensado ¡qué coincidencia, hemos viajado al mismo lugar!, gastronómicamente hablando, ya que no tengo la suerte de conocer Grecia. Lo cierto es que me gusta mucho la comida griega, sobre todo la musaka, y disfruto preparando cualquiera de sus platos. El de hoy  lo vi en un libro de la editorial Konemann que se llama Culinaria Grecia. La cocina griega.
Se trata de un entrante o mesés. Los mesédes pueden incluir todo tipo de ingredientes: carnes, pescados, lácteos o verduras; se sirven fríos o calientes y pueden ser tanto el inicio de una comida como la comida en sí. Estas pequeñas delicias se acompañan de ouzo, un licor de anís, que solo, con agua o hielo tiene la función de estimular la sensación de apetito que abren los mesédes.
El Kopanistí se elabora con una base de queso azul de oveja de consistencia untuosa. Yo utilizo un queso azul de los del tipo Philadelphia, no tendrá tanto sabor como el queso griego pero desde luego el resultado es para chuparse los dedos.


NECESITAMOS:
- 250 gr. de queso azul de untar tipo Philadelphia.
- Una zanahoria.
- Un puñado de guisantes, valen de lata pero que sean buenos.
- Dos pepinillos en vinagre, yo los uso agridulces.
- Una patata pequeña.
- Pan de pita.

LO HACEMOS:
Pelamos la patata y la cocemos. Pelamos la zanahoria y la cocemos hasta que esté tierna pero consistente. Picamos un poco menos de la mitad de la patata y la zanahoria fínamente y reservamos.
Picamos también finamente los pepinillos y los reservamos.
Ponemos el queso en un bol y vamos añadiendo poco a poco los guisantes (se pueden poner enteros o picados), la zanahoria, la patata y los pepinillos. Cuando consideréis que tiene suficientes tropiezos (sed generosos) le añadís un hilo muy fino de aceite de oliva virgen y volvéis a mezclar.
Emplatamos el queso y lo metemos en la nevera al menos dos horas antes de comerlo. El queso debe tomar el sabor de todos los ingredientes.
Cuando vayamos a llevarlo a la mesa preparamos las pitas y a degustar... veréis que agradable es el contraste del queso con el sabor de los tropezones.

sábado, 30 de abril de 2011

PINCHO DE SETAS Y QUESO DE CABRA



Ya se acabaron las vacaciones, hay que regresar a la rutina no sin cierta tristeza por que se termina ese momento en el que se dispone de tiempo para hacer las cosas que gustan y se dejan abandonadas por otras que precisan atención inmediata.
Hoy he preparado un pincho sencillo y rico con el que quiero participar en el concurso de pinchos y tapas con el que Irene inaugura una nueva etapa en su blog.

NECESITAMOS: (para cuatro pinchos).

- Ocho setas, aproximadamente del mismo tamaño.
- Dos lonchas de jamón de York.
- Cuatro medallones de queso de cabra.
- Mermelada de tomate.
- Cuatro rebanadas de pan de barra, chapata...
- Un huevo.
- Pan rallado.
- Aceite.


LO HACEMOS:

Lavamos y secamos las setas.  Las casamos por pares según su tamaño.
Una vez que las tenemos casadas las rellenamos con media loncha de jamón de York y cerramos. Las partes más claras de las setas son las que deben estar juntas formando el bocadillo. Una vez que lo tenemos preparado empanamos las setas pasándolas por el pan rallado, el huevo y otra vez el pan y las freímos en aceite bien caliente. Las dejamos sobre un papel absorbente y reservamos.
Una vez empanadas todas las setas, tostamos el pan en el horno, una sartén o un tostador, como más nos guste.
Ponemos una seta en cada trozo de pan y las coronamos con un medallón de queso de cabra con un toque de mermelada de tomate.
A la hora de servir ponemos los pinchos en el microondas hasta que comience a derretirse el queso y servimos.
Espero que os gusten tanto como a mí.

viernes, 15 de abril de 2011

BACALAO EN HOJALDRE CON SALSA DE PIMIENTOS



Lo primero, quisiera daros las gracias por lo cariñosísimo de los comentarios que le habéis dejado a Rodrigo en sus soldaditos; le hacía mucha ilusión ir viendo como se valoraba aquel trabajo tan ameno y divertido que había realizado.

A todos los que os vais estos días QUE TENGÁIS UNAS FELICES Y DESCANSADAS VACACIONES  aunque el tiempo no acompañe, a los que os quedáis, descansad que nunca viene mal.

Este bacalo en hojaldre es una receta portuguesa, ¿quién guisa el bacalao mejor que los portugueses?...
Es una preparación sencilla y rica donde las haya. Lo único que tendremos en cuenta es el preparar la bechamel con antelación y dejarla enfríar para que no se nos deshaga el hojaldre cuando lo rellenemos. Por lo demás, sencillez, sencillez y sencillez, que para preparar un gran plato no es necesario estar todo el día en la cocina.

La receta está sacada de los libros de cocina editados por el períodico El Mundo, que he señalado más veces, en este caso del dedicado a Portugal.

NECESITAMOS:

- Una lámina de hojaldre.
- 500 gr. de bacalao desalado.
- 1 cebolla grande.
- Leche (para cocer el bacalao y hacer la bechamel)
- Aceite de oliva.
- Harina.
- Mantequilla.
- Una yema de huevo.
- Pimienta blanca.
- Sal.

Para la salsa:
 - Media cebolla.
- Dos pimientos rojos.
- 100 ml de nata líquida.
- Sal.

LO HACEMOS:

Damos un hervor al bacalao en medio litro de leche. Lo escurrimos y le quitamos pieles y espinas. Reservamos.

Picamos bien la cebolla y con un poco de aceite la pochamos en una sartén. Cuando esté a la mitad añadimos el bacalao y lo hacemos hasta que la cebolla esté en su punto y el bacalao dorado.

A parte preparamos una bechamel con medio litro de leche, la mantequilla, harina y la pimienta blanca.

Cuando la tengamos la incorporamos al bacalao y removemos bien para que se mezclen. Corregimos de sal y dejamos enfriar.

Precalentamos el horno siguiendo las instrucciones del hojaldre y una vez fría la bechamel preparamos el hojaldre.

Estiramos la placa de hojaldre y ponemos la bechamel en el centro. Con mucho cuidado enrollamos la placa de hojaldre y la sellamos con huevo batido. Pincelamos todo el hojaldre con el huevo e introducimos en el horno siguiendo las instrucciones del hojaldre o hasta que veamos que está dorado.

Mientras tanto preparamos la salsa sofriendo en una sartén la cebolla y los pimientos picados. Dejamos templar y lo ponemos en el vaso de la batidora junto con la nata, salamos y trituramos.
Pasamos la salsa una cazuela, la ponemos al fuego y dejamos reducir.

Servimos el hojaldre con la salsa caliente....delicioso.







sábado, 9 de abril de 2011

SOLDADOS JAPONESES



El otro día el profesor de lengua de mi hijo les propuso que llevaran una receta de cocina. Cada uno llevó aquella que más le gustaba o que sabía preparar. Su profesor también aportó la suya que fue nada más y nada menos que estos soldaditos tan graciosos.

Cuando llegó a casa, Rodrigo, me preguntó si le dejaba prepararlos para cenar y....por supuesto, así me ahorraba el tener que cocinar.
Como ya es mayor, tiene trece años, no hubo que ayudarle a nada. El coció los huevos, los peló, preparó los soldaditos y montó el plato en este espectacular campo de lechugas, guisantes, zanahoria, pepinillos en vinagre, maíz y su lago de salsa rosa.




NECESITAMOS:

- Un huevo cocido por persona.
- Pimientos del piquillo o jamón serrano o de york, si no nos gustan los pimientos.
- Aceitunas sin hueso.
- Granos de pimienta negra.
- Un sobre de preparado de ensalada.
- Pepinillos en vinagre.
- Guisantes.
- Maíz.
- Mahonesa.
- Ketchup.
- Un poquito de vino blanco.
- Palillos de dientes.




LO HACEMOS:

Cocemos los huevos, les dejamos enfriar y los pelamos. Recortamos la parte de arriba y la de abajo del huevo para que se mantengan de pie y además poder elegir entre las dos para sombrero de nuestro soldado.

Una vez que el soldado se tiene de pie, en un palillo de dientes pinchamos una aceituna, a la que habremos puesto dos granos de pimienta negra a modo de ojos, y el trozo de huevo cocido que hayamos elegido como sombrero.

Sobre los hombros del soldado colocamos el pimiento del piquillo o el trozo de jamón cortado a modo de capa  y pinchamos tanto la capa como la aceituna y el sombrero en el cuerpo del soldado.

¡Ya tenemos nuestro primer soldadito!.

Para preparar el campo. Extendemos las lechugas sobre una bandeja y las adornamos con los guisantes, los pepinillos y el maíz. Preparamos con la mahonesa, el ketchup y un poquito de vino blanco la salsa rosa y la incorporamos a nuestro campo como si fuera un pequeño estanque.

Por último colocamos los soldados y ya tenemos nuestro plato terminado.




martes, 5 de abril de 2011

ARROZ DE BACALAO



Aprovechando que es Cuaresma llegó el momento de sacar del olvido esas recetas que sólo preparamos en vísperas de la Semana Santa, como es el caso de este riquísimo arroz de bacalao.
La receta está sacada de un libro que publicó Caja Duero en el año 98 y que se llama La cocina tradicional. Castilla y León-Extremadura. Es un libro que tengo desde hace muchísimos años y que me regalaron las tías de mi marido.
Es una receta sencilla que desde luego debe prepararse en cazuela de barro, su sabor y su aroma son diferentes de cuando se guisa en una cazuela de aluminio.

NECESITAMOS:
- 300 gr. de arroz.
- 250 gr. de bacalao.
- Un pimiento.
- 250 gr. de patatas pequeñas.
- 150 gr. de guisantes. Pueden ser de lata.
- Dos tomates.
- Aceite de oliva.
- Una cebolla.
- Un diente de ajo.
- Pimentón.
- Sal.
- Azafrán.
- Agua.

LO HACEMOS:

Ponemos a remojo el bacalao el día anterior y lo desalamos cambiándole el agua varias veces. Una vez desalado lo desmenuzamos y quitamos pieles y espinas.
picamos la cebolla y el ajo y cortamos el pimiento en tiras finas.
Pelamos y cortamos las patatas en trozos pequeños y picamos bien el tomate.
En una cazuela de barro grande con un poco de aceite sofreímos la cebolla y el ajo, añadiendo a continuación el pimiento y el bacalao desmenuzado.
Dejamos un poco en la cazuela removiéndolo continuamente para que coja el sabor y no se pegue.
Añadimos las patatas y el tomate y rehogamos todo bien; añadimos una cucharita de pimentón e incorporamos el agua.
Cuando el agua rompa a hervir se echa el arroz, los guisantes , la sal y unas hebras de azafrán.
Se remueve todo bien para que el arroz tome el gusto del sofrito y se deja cocer hasta que el arroz esté en su punto.
Dejamos reposar y servimos.




 Espero que os guste tanto como a mí.