














Vamos a ello.
NECESITAMOS
- 100 gr. de coco rallado
- 375 ml. de leche (yo pongo desnatada).
- 275 gr. de leche condensada.
- 3 huevos.
- caramelo líquido.
LO HACEMOS
Calentamos la leche con el coco y dejamos que enfríe. Yo sigo fielmente el consejo de María José y dejo que repose toda la noche.
Al día siguiente batimos lo huevos con la leche condensada y la leche con el coco. Caramelizamos el molde en el que vayamos a preparar el flan, vertemos la mezcla ya preparada y lo ponemos en el horno al baño María a 200º.
Para hacer el baño María yo caliento el agua en el que voy a meter el molde para que el horno no tenga que calentar el agua y se aproveche mejor el calor del horno; además tapo el flan con papel de aluminio para que no le salte agua encima. Si os gusta tostadito por debajo, a media cocción retiráis el papel de aluminio.
A los veinte minutos de estar en el horno lo pinchamos y si la aguja sale limpia lo sacamos del horno. Si lo habéis hecho con leche desnatada serán diez minutos más.
¡ Ahora ya podemos sentarnos a merendar !.
FELIZ SEMANA SANTA A TODOS.
Tenía unas espinacas en la nevera y la verdad no sabía que hacer con ellas, sólo se me ocurría lo de siempre, potaje, una ensalada... y me puse a buscar en internet. No quería un acompañamiento a una carne o un pescado, sino que ellas compusieran un plato por si mismas. Buscando encontré en una página de Erosky http://www.consumer.es/, esta receta que respondía a lo que necesitaba, sólo había que hacerla y comprobar el resultado.
Es una crema suave, ligera, con sabor y rápida de hacer. Un primer plato perfecto que podemos variar poniéndole unos trocitos de pan frito o virutas de jamón serrano a la plancha.
Todos sabemos que las espinacas no son ricas en hierro, a pesar de que Popeye se volviera fortachón al tomarlas; todo fue un error de E. Von Wolf que se equivocó al poner una coma en la cantidad de hierro que contienen las espinacas. Las acelgas, la berza, la col o el perejil poseen más hierro.
Las espinacas son una fuente de vitamina A y E, yodo,antioxidantes y fibra, de gran efecto saciante si se está a régimen. Además por su abundancia en proteínas pueden ayudar a combatir enfermedades como la anemia.
Pese a todas sus virtudes deben consumirse con moderación, pues son ricas en ácido oxálico que en grandes cantidades puede ser perjudicial para el organismo.
CREMA DE ESPINACAS
NECESITAMOS
- 400 gr. de espinacas.
- 1 cebolla pequeña.
- 300 gr. de espinacas.
- 1 puerro.
- 1 zanahoria.
- 4 cucharadas de aceite de oliva (si es virgen mejor).
- Sal.
LO HACEMOS
Partimos todos los ingredientes en trozos y los ponemos a cocer en una cazuela grande sin demasiada agua, ya que las espinacas abultan mucho y al cocerse disminuyen en volumen y la verdura quedará aguada.
Una vez cocida la verdura la pasamos por el pasapurés y añadimos el caldo de cocción que necesite hasta que nos quede con la textura deseada.
Obtenido el puré salamos al gusto y le añadimos las cuatro cucharadas de aceite; lo movemos bien hasta que ligue. Freímos unos trocitos de pan, los ponemos sobre un papel de cocina para que pierdan grasa, y adornamos con ellos nuestra crema.
Es importante servirla caliente.
Un plato sano, rico y fácil de hacer. ¿Os animáis?Hoy cocinamos verduras. ¿No os gustan?. Seguro que sí, y si teneis dudas probad esta receta y os hareis incondicionales de ellas.
Este gratinado es suave al paladar, se deshace en la boca y la mozzarella le va como anillo al dedo. Además es un plato sin muchas complicaciones, que se puede preparar con antelación y con el que siempre quedareis bien, por que aunque existan detractores de las verduras, que lo miren de arriba a bajo, con cara de esto yo no me lo como, en cuanto lo prueban ya no paran hasta que lo acaban. Yo se lo he puesto a algunos amigos que no comen verdura.
El secreto del plato es un tomate casero, suave, hecho poco a poco, a fuego lento, con mucho amor.
INGREDIENTES
- Tres calabacines medianos.
- Queso mozzarella en lonchas.
- Una lata de tomate triturado.
-Harina.
- Leche.
- Aceite.
- Dos dientes de ajo.
- Mantequilla o margarina.
- Nuez moscada, sal y pimienta.
- Azúcar.
- Sal.
LO HACEMOS
Partimos los calabacines en ruedas de aproximadamente medio centímetro, salamos y los hacemos al vapor o a la plancha. A mí me gustan más al vapor.
En un cazo pequeño ponemos un poco de aceite, picamos los ajos muy menudos y los incorporamos al aceite cuando haya tomado cierta temperatura. Cuando empiecen a dorarse añadimos el tomate, un poco de orégano, azúcar y sal al gusto. Lo dejamos hacer a fuego lento, poco a poco.
Con la margarina, la leche y la nuez moscada preparamos una bechamel ligera.
Encendemos el horno a unos 180º.
Montamos el plato.
En un plato que pueda ir al horno ponemos un cucharada generosa de tomate, encima media loncha de queso mozzarella y sobre ésta tres o cuatro porciones de calabacín. Sobre el calabacín ponemos otra cucharada de tomate, el queso y más calabacines. Así sucesivamente hasta que logremos la altura que más nos guste. Yo lo suelo hacerlo de tres pisos.
Una vez lograda la altura deseada cubrimos la parte de arriba con la bechamel y un poquito de queso para gratinarlo. Si no quereis tanto queso podeis ponerle un poco de pan rallado.
Metemos el plato en el horno al grill y cuando esté dorado el queso o el pan lo sacamos y a disfrutar.
¿Os gusta?
