lunes, 13 de septiembre de 2010

CREMA FRÍA DE CALABACÍN



Ahora que nos toca la campaña, "tengo que entrar en la ropa de invierno" este plato viene que ni al pelo. Se trata de otra receta del libro "Miénteme mientras me pesas", del que ya publiqué otra entrada. Es una receta como la anterior, sin problemas, fácil y rápida de hacer. Lo único que hay que tener es tiempo para dejarla enfriar. En casa la comimos templada tirando a fría por que ya no podíamos esperar más, había que ir a algún sitio y a mí se me hizo tarde para preparar la comida.
Las almendras que lleva de adorno, le dan un sabor ....; las compré crudas, no las quería con sal, y las pasé por una sartén con un poco de aceite hasta que estuvieron doradas. Después las machaqué en el mortero.
NECESITAMOS:
- 1 kg de calabacines.
- 1 pimiento verde.
- 1 puerro.
- 1 cebolla.
- 4 cucharadas soperas de aceite.
- 1 litro de caldo vegetal.
- 100 gr. de almendras (yo puse como la mitad).
- perejil picado.
LO HACEMOS:
Rehogamos en una sartén o cazuela de fondo grueso la cebolla, el puerro y el pimiento, por ese orden. Cuando esté todo pochado se añade el calabacín con la piel cortado en rodajas.
Una vez que el calabacín comience a echar el jugo añadimos el litro de caldo y dejamos que cueza.
Cuando esté cocido lo pasamos por la batidora y luego por el chino.
En una sartén con un poco de aceite tostamos las almendras y las ponemos en un papel de cocina. Una vez frías las machacamos en el mortero.
Adornamos la crema una vez fría con las almendras y el perejil.
Bueníiiisimo.

martes, 7 de septiembre de 2010

ENSALADA DE QUESO



Lo primero darle las gracias a Tere y a Modesto por los tomates, calabacines y pimientos que me han regalado. Daré buena cuenta de ellos y si es posible y las fotos salen como deben aparecerán en estas páginas en breve.

Hoy estoy un poco baja apenas he dormido y la culpa es de los nervios, hoy asignaban las vacantes para institutos y tenía alguna pequeña posibilidad y he mirado tantas veces la hora que a las seis ya estaba con los ojos como platos. Por cierto, no me dieron nada, era de esperar, es la primera vez.
Así que he decidido despertar con esta riquísima ensalada que creo que os gustará a mas de uno, es fácil de hacer y la vinagreta de mermelada de fresa le aporta una sabor supremo. Parece que os quiero vender algo...

Este plato sólo tiene un secreto: hay que tener el queso en la nevera hasta que los vayamos a empanar, por lo demás se prepara en un visto y no visto.


NECESITAMOS:


- Una cuña de queso brie o cammenbert, el que más os guste.

- Un sobre de lechugas variadas.

- Un huevo.

- Pan rallado.

- Una cucharada de mermelada de fresa.

- 2 cucharadas de vinagre.

- 4 cucharadas de aceite de oliva.

- Aceite.

- Sal y pimienta.


LO HACEMOS:


En una sartén calentamos el aceite para freír el queso. Preparamos el pan rallado y batimos el huevo.


Una vez que tengamos todo listo sacamos el queso de la nevera y lo partimos en trozos. Cada pedazo de queso lo pasamos por pan huevo y pan otra vez y lo freímos con el aceite bien caliente para que esté el menor tiempo posible en la sartén, no se rompa y no se deshaga en la sartén. Sacamos el queso y lo ponemos sobre papel de cocina. Reservamos.


En el plato donde vayamos a presentar la ensalada ponemos la lechuga y encima de ésta el queso.


Para hacer la vinagreta: mezclamos todos los ingredientes y los batimos bien con un tenedor.

Bañamos generosamente el queso y la lechuga con la vinagreta y listo para llevar a la mesa....

si soy capaces de esperar.


Es un plato muy lucido para cuando viene alguien a cenar; además a la gente le encanta el contraste del queso caliente con el dulzor de la vinagreta.

jueves, 2 de septiembre de 2010

POLLO CON BERENJENAS

Hay platos que dan mucha guerra a la hora de fotografiarlos y éste fue uno de ellos.

Por lo general yo cocino los sábados, tengo más tiempo y además esa noche mi marido cuelga el régimen por unas horas.

El principal problema es la luz, a esas horas de la tarde-noche en que ya está la cena preparada y los niños cenando, ya casi en la cama, es muy difícil hacer fotos. La luz artificial es escasa y muchas veces da peores resultados que si apagases la luz y encendieras una cerilla.

En fin, aquí lo probé todo. La "vitro" de fondo, la mesa de la cocina, la de la sala, y al final conseguí lo que veis en el mueble de la entrada. No es la maravilla de las maravillas pero algo es algo. De todas maneras os puedo asegurar que el plato está más rico que en la foto y no es difícil de preparar.

La receta está sacada del libro de cocina china de la colección del mundo, para ser más exactos del número 20.
Vamos allá.
NECESITAMOS:
- Cuatro pechugas de pollo.
- Una berenjena.
- Dos dientes de ajo.
- 80 cl. de caldo de ave.
- 2 cucharadas de vino de arroz (si no tengo pongo vino blanco).
- 1 cucharada de salsa de soja clara.
- 3 cucharadas de fécula de patata (suelo poner maizena).
- 1 huevo.
- Sal.
- Aceite vegetal (de girasol que soporta muy bien las temperaturas del wok).
LO HACEMOS:
Cortamos las pechugas en trozos no muy grandes y las ponemos a macerar en la nevera con el huevo batido y dos cucharadas de fécula de patata durante doce horas (dejadlas una noche).
Se fríen los trozos de pollo, en el wok o en una sartén, con mucho aceite bien caliente hasta que empiece a cambiar el color y se reservan sobre papel de cocina.
Pelamos la berenjena y la cortamos en trozos del tamaño del pollo. Al igual que éste la freímos en aceite abundante y la reservamos sobre papel de cocina.
En el wok o en una cazuela sofreímos los ajos picados y cuando comiencen a dorarse añadimos el pollo y las berenjenas, salpimentamos y regamos con el vino de arroz.
Seguidamente se agrega el caldo de ave y dejamos hervir unos dos minutos antes de incorporar el resto de la fécula de patata y, por último, la salsa de soja.
Se saltea todo unos minutos y se sirve.
Podéis acompañarlo con un arroz blanco con huevo, como el de los chinos.
Un plato exótico y bajo en calorías ...¿podéis pedir más?.
Besos a tod@s.

miércoles, 25 de agosto de 2010

CARPACCIO A MI MANERA

El carpaccio toma su nombre de Vittore Carpaccio, pintor veneciano del renacimiento, que vivió entre 1.460 y 1525. De su creación artística cabe destacar el uso del contraste entre el blanco y el rojo, colores predominantes en dicho plato.
La creación del carpaccio se la debemos a Arrigo o Giussepe Cipriani (he encontrado los dos nombres), quien en 1.950, en su restauranteHarry´s Bar de Venecia, creó esta receta para su restaurante inspirado por una de sus clientes habituales a la cual el médico le había prohibido comer la carne cocinada. El nombre del carpaccio le fue dado por que aquel año se celebraba en Venecia una gran exposición del pintor.
Inspirado en el carpaccio original comimos en un restaurante italiano, hace muchos años, un carpaccio de salmón, de sabor suave y delicado. En él el salmón crudo se marinaba con aceite, limón y unas especias.
Hoy yo lo preparo con salmón ahumado, no lo puedo comer crudo soy alérgica, pero el resto de los ingredientes son los que comimos en aquel restaurante.
NECESITAMOS:
- 150 gr. de salmón ahumado.
- Tomates cherrys.
- Un aguacate.
- 150 gr. de queso semicurado.
- Aceite de oliva, si es posible virgen.
- Sal.

LO HACEMOS:

En la bandeja donde vayamos a presentar el plato ponemos un chorrito de aceite y lo extendemos por la bandeja. Sobre el aceite se coloca el salmón partido en trozos de unos dos centímetros, y sobre él el queso partido en láminas finas, cuanto más finas mejor.

Alrededor del salmón y el queso alternamos los tomates partidos por la mitad y con una pizca de sal y el aguacate partido en láminas. Regamos ambos con un poco de aceite de oliva virgen y adornamos con albahaca.

Es un plato sencillo y de sabor suave y delicado, un poco de salmón, el queso, el tomate y el aguacate todo fundido en la boca...¿os animáis a probarlo?.

jueves, 19 de agosto de 2010

TARTA DE QUESO

Esta es la tarta que más éxito tiene en casa, les gusta a todos, a los de casa y a los de fuera. Como ayer fue mi cumpleaños y creo que no me cabríais todos en casa os dejo la receta para que os animéis ha prepararla y celebréis conmigo un día tan especial.
Es una receta fácil y que seguro que muchos de vosotros conocéis.

NECESITAMOS:

- 25 galletas María.

- 150 gr. aproximadamente de mantequilla o margarina.

- Una tarrina de queso blanco tipo Philadelphia.

- Un brick de nata líquida de 200 ml.

- Un sobre de gelatina de limón.

- Medio vaso de agua.

- Mermelada al gusto, yo prefiero la de arándanos.

- Un molde desmoldable.


LO HACEMOS:

Preparamos el molde forrándolo con papel de aluminio.

Machacamos las galletas y las pasamos por la picadora hasta convertirlas en polvo, como si fueran harina.

Derretimos la mantequilla y la mezclamos con la galleta hasta que queda humedecida, si necesitamos más mantequilla la vamos añadiendo hasta que la mezcla tome cuerpo para poder trabajar con ella.

Forramos el molde con la galleta con mucho cuidado. Yo cojo la masa en bolas del tamaño de una nuez y la estiro primero con los dedos y luego la coloco en el molde y la acabo de alisar sobre éste.

Una vez forrado el molde preparamos el relleno. En el vaso de la batidora ponemos el queso blanco, la nata y la gelatina de limón que habremos preparado con el medio vaso de agua. Lo batimos bien.

Una vez batido lo vertemos en el molde y lo metemos en la nevera, donde tiene que reposar al menos una noche.

Al día siguiente sacamos la tarta, la desmoldamos, cortamos los trozos de galleta que sobren arriba y la cubrimos de nuestra mermelada favorita o con fruta fresca.

La volvemos a meter en la nevera hasta que vayamos a comerla.

sábado, 7 de agosto de 2010

NOS VAMOS DE VACACIONES


Por fin llegó agosto y con él LAS VACACIONES.

Me voy, nos vamos... bueno que ya están hechas las maletas. Qué ajetreo.

Antes de despedirme por unos días os dejo este pincho de uno de los bares a los que solemos ir en Salamanca. Es para daros un poco de envidia sana.


NECESITAMOS:


-Un par de patatas medianas.

- Dos huevos.

- Dos puñados generosos de gulas.

- Una guindilla.

- Aceite.

- Sal.


LO HACEMOS:


Pelamos las patatas y las picamos en círculos muy finos con una mandolina o rallador. Las salamos y las freímos. Reservamos.

En una sartén ponemos un par de cucharadas de aceite la guindilla y la rehogamos. Cuando esté añadimos las gulas y les damos un revolcón. Reservamos.

Por último freímos los huevos.

En una bandeja o un plato grande ponemos las patatas, sobre ellas los huevos y las gulas. Con un cuchillo y un tenedor lo picamos todo de forma grosera y lo servimos en platos o cazuelitas individuales.


Un beso grande a todos y hasta la vuelta.

martes, 3 de agosto de 2010

CREMA DE ZANAHORIAS A LA NARANJA



Para Esther y sus dos meses de régimen.


Hace unos meses un compañero de mi marido le hizo un regalo aprovechando que está a régimen, se trata de un libro de la editorial Everest que tiene un título tan a propósito como Miénteme mientras me pesas, escrito por Marta Aranzadi e ilustrado por Maite Niebla, hermana del compañero de mi marido.


El libro es muy recomendable para todos aquellos que hagáis régimen o penséis hacerlo ya que a través de tres pacientes de diferente edades, una adolescente de quince años, una mujer de cuarenta y... y un hombre ya metido en los cincuenta, la autora cuenta sus experiencias con ellos y como con fuerza de voluntad y un régimen adecuado se puede adelgazar incluso saliendo a cenar o como es el caso del varón siendo un hombre que pocas veces come en casa.


En el libro no sólo se muestra la satisfacción de las personas que adelgazan si no también la de la autora que ve como los esfuerzos que hacen los pacientes y los de ella misma, modificando dietas y dando ánimos y buenos consejos, dan resultado.


La receta de hoy está sacada de este libro y la verdad que está muy rica, para mí fue una sorpresa, y se puede comer fría o caliente.



NECESITAMOS:

- Una cebolla.

- Un puerro.

- 8 zanahorias.

- 1 litro de caldo vegetal.

- 1 naranja.

- Una pizca de cúrcuma.

- Una pizca de pimienta negra molida.

- Cilantro fresco para adornar.

LO HACEMOS:

Pelar las zanahorias y partirlas en círculos no muy gruesos. Pelar y picar la cebolla y el puerro.

En una cazuela pochar la cebolla, el puerro y las zanahorias. Añadir las especias y cuando las hortalizas cambien de color agregar el litro de caldo. Dejar cocer.

Cuando las verduras estén blandas exprimir la naranja e incorporar el zumo al guiso así como la cáscara de la naranja. Dejar cocer otro rato (unos quince minutos).

Sacar la cáscara de la naranja y pasar por la batidora las hortalizas.

Para darle más sabor se puede añadir la cáscara de la naranja rallada.

Yo no sabía si les iba a gustar a los niños así que cuando serví la crema pregunté quien quería naranja rallada. Es cierto que le da un toque muy especial y sabroso.

Adornar con cilantro fresco, yo no tenía y lo puse seco.

Con recetas tan fáciles y originales cuesta menos hacer régimen ¿no?.