miércoles, 11 de abril de 2012

BOCADITOS ESCANDINAVOS



Por fín el ordenador libre. ¿Tenéis hijos  preadolescentes? Yo sí, dos y adoran el ordenador; es dificilísimo encontrar un momento en el que no estén pegados a él o pensando en ello. Las cosas no iban mal hasta que hace un par de meses mi marido, con gran amor de padre, le abrió una cuenta en tuenti a la niña, y allá que llegaron los dolores de cabeza perpetuos. No piensa más que en ello; come, al tuenti, hace los deberes, al tuenti, estudia, al tuenti, creo que hasta sueña con ello... ;)  y yo aquí esperando pacientemente a que el uno con los juegos y la otra con el tuenti dejen un agujerín que pueda aprovechar para colarme. La única ventaja es que me dejan la silla caliente.

Estos bocaditos fueron la entrada de la cena finlandesa de la receta anterior. Son unas croquetas de patata y bacalao acompañadas con cebolla frita y una salsa de tomate que hace que su sabor cambie radicalmente. Si los preparáis y tenéis la curiosidad de probarlos con y sin tomate ya me contaréis. La receta está sacada de un libro de cocina escandinava de la editorial Susaeta, La cocina alrededor del mundo.
 
NECESITAMOS (son las cantidades que usé para cuatro):
 
Para los bocaditos
 
- 600 gr. de bacalao desalado, cocido y sin espinas.
- 350-400 gr. de patatas peladas.
- 2 huevos y una yema.
- 80 gr. de mantequilla.
- Sal, pimienta y nuez moscada.
- Harina, un huevo batido y pan rallado para rebozar.
- Aceite.
- Perejil picado.


 Para el tomate

- 2 cucharadas de aceite.
- 50 gr. de cebolla.
- 50 gr. de zanahoria.
- 30 gr. de mantequilla.
- 1 cucharada sopera de concentrado de tomate.
- 30 gr. de harina.
- 400 gr. de tomate triturado.
- 2 dientes de ajo.
-  1/2 vaso de agua o caldo.
- Laurel, tomillo y perejil.


LO HACEMOS:

Cocemos las patatas en agua con sal. Las escurrimos y las pasamos por el pasapuré. Añadimos al puré los huevos, la mantequilla, el perejil, la pimienta y la nuez moscada.

Mezclamos el bacalao y el puré resultante y formamos las croquetas.

Calentamos el aceite y pasamos nuestras croquetas por harina, huevo y pan rallado. Freímos y servimos calientes acompañadas con cebolla frita y salsa de tomate.

La salsa de tomate:

Doramos en el aceite la cebolla y la zanahoria partida en dados pequeños. Una vez doradas ligamos la salsa con un poco de harina. Añadimos el tomate triturado y el concentrado e incorporamos medio vaso de agua o caldo.

Añadimos el ajo prensado, el tomillo, el laurel, el perejil y la sal.

Cocemos a fuego lento durante cuarenta y cinco minutos aproximadamente.

Retiramos el ajo, el tomillo, el laurel y el perejil y pasamos el tomate por la batidora y el tamiz. Rectificamos de sal y pimienta y lo servimos junto a los bocaditos.



martes, 27 de marzo de 2012

HAKKEBOF




Desde hace catorce años las noches de los sábados en mi casa son especiales. Os preguntaréis por qué. Hace catorce años que nació Rodrigo y como vivíamos lejos de abuelos a quienes dejar el niño alguna vez para darnos un respiro decidimos hacerlo en casa.
A pesar de que ya hace casi ocho años que volvimos a casa y contamos con abuelos, el sábado sigue siendo nuestro día y yo preparo platos que mi marido ve en los libros de cocina. La única condición es que los ingredientes se puedan encontrar.

El hakkebof pertenece a la cocina escandinava, así que a la "o" hay que ponerle la línea que la cruza y que el ordenador no tiene.

La cocina escandinava es muy diferente a la mediterránea ya que está condicionada por el clima y la geografía del lugar. Si bien, en ella prima el pescado de excelente calidad, las horas de sol son escasas y los productos agrícolas se reducen a las hortalizas de invierno como la patata, la zanahoria, la coliflor y el brécol. Además la carne de reno es imprescindible en la cocina escandinava, junto a los panes, los productos lácteos, los frutos silvestres y los postres.

En el menú escandinavo destacan los platos de la cultura lapona, en el norte de Noruega, Suecia y Finlandia se prepara, sobre todo, el reno guisado con puré de patatas; en Finlandia hallamos algunas recetas de origen ruso y en Dinamarca quien marca la pauta es la cocina germana.

Los ingredientes del hakkebof son fáciles de conseguir: patatas, carne picada, nata...todos salvo la salsa kulor (con la "o" también atravesada) que le da color oscuro a la carne, yo no la encontré y el plato tiene la salsa blanca, pero aún así estaba riquísimo.

¿Estáis pensando que no conocéis nada de la gastronomía escandinava? Por supuesto que sí, esas galletas de mantequilla tan deliciosas, que se deshacen en la boca y de las que no podemos comer sólo una y al final acabamos con la caja.

La receta de hoy es del libro dedicado a Escandinavia (nº 30) de la colección cocinas del mundo que publicó el periódico El Mundo.


NECESITAMOS (para cuatro personas de buen diente):

- 800 gr. de carne picada de ternera.
- 4 cebollas.
- 12 patatas.
- 50 gr de remolacha (yo la usé de frasco).
- Lechuga.
- 250 ml. de nata.
- Margarina.
- Salsa kulor, aunque no es indispensable.
- Sal.
- Pimienta.


LO HACEMOS:

Hervimos las patas con su piel. Las dejamos templar las pelamos y las reservamos.

Cortamos la cebolla en rodajas y la reservamos.

Salamos la carne y preparamos los bistecs con cien gramos de carne y les damos forma redondeada y aplanada. Los freímos en la sartén durante unos minutos por cada lado.

En la sartén donde hemos preparado la carne, con un poco de margarina, pochamos la cebolla. Cuando ésta esté lista la reservamos y en la misma sartén preparamos con la nata una salsa que dejaremos reducir hasta que espese y a la que le añadiremos la salsa kulor, sal y pimienta al gusto.

Para montar el plato pondremos el bistec cubierto por la cebolla y la salsa y como acompañamiento las patatas y la lechuga. La remolacha se sirve aparte, pero a mí me parecía que le daba color al plato.


martes, 20 de marzo de 2012

ENSALADA DE POLLO Y SETAS








El otro día os comentaba que no tengo tiempo para hacer todo lo que me gustaría, y aquí tenéis un ejemplo. Hace más de quince días conocí a Emma de Una terapia muy dulce, ya que casualidades de las casualidades, su pequeño minichef, Hector, va al mismo colegio que mi hija pequeña y un lunes por la tarde, el día que estoy en el AMPA, se acercó a conocerme. Me hizo mucha ilusión, algunos ya sabéis lo que es conocer a alguien con quien sólo tienes relación virtual. Además me trajo un regalo hecho por ella: este preciosísimo huevo frito que veis en la foto y que viaja en esta chaqueta desde aquel día.

Un beso muy fuerte Emma.

 



La receta de hoy es un clásico en mi casa, pertenece a esas ensaladas que sirven como plato único y ya no cocinas más. La saqué de una revista dedicada a ensaladas ligeras que compró mi marido hace ya años y que tengo desgastada por el uso.

Se trata de una ensalada que lleva soja; ésta y sus derivados nos ayudan a prevenir la osteoporosis y a controlar el colesterol. El resto de la ensalada, sanísimo, pollo y setas a la plancha.


NECESITAMOS (para cuatro personas):

- 2 pechugas de pollo sin piel.
- 250 gr. de brotes de soja.
- 100 gr. de setas (yo pongo la bandeja de 250 gr.)
- 1 manojo de perejil (yo lo pongo seco).
- 2 dientes de ajo.
- 3 cucharadas de salsa de soja.
- 2 cucharadas de vinagre de jerez.
- 4 cucharadas de aceite.
- Sal y pimienta recien molida.

LO HACEMOS:

Pintamos con un poco de aceite una plancha y hacemos sobre ella las pechugas; salpimentamos y dejamos enfriar.

Lavamos los brotes de soja y los dejamos escurrir en un colador.

Preparamos las setas en tiras y las hacemos en la plancha.

En un cuenco amplio ponemos las setas, la soja, el ajo pelado y machacado y el pollo cortado en tiras finas.

Se prepara el aliño mezclando la salsa de soja, el vinagre, el aceite, la sal y la pimienta; lo emulsionamos y lo vertemos sobre la ensalada. Mezclamos bien.

Por último añadimos el perejil muy picado y servimos.

jueves, 8 de marzo de 2012

PECHUGAS DE POLLO RELLENAS DE QUESO.





Llevo una temporada en la que el tiempo no me cunde, por más que intento estirarlo siempre me falta. Creo que se trata de un mal del "mundo moderno", algo así como stress o  el "llego tarde" del conejo de Alicia; ¿recordáis que llevaba un reloj en la mano e iba todo acelerado?.

Lo cierto, es que no veo el momento en que a los niños les den las vacaciones de Semana Santa y dejar durante unos días las ecuaciones de segundo grado, los sistemas de ecuaciones y esos temas de conocimiento del medio que a veces, y que no se enteren nuestros hijos, son tan áridos.

Esta receta lleva mucho tiempo esperando para ser publicada, principalmente por la foto, que no os percibir lo delicioso de este pollo, pero por más que la he repetido en otras ocasiones no hay forma de retratarla más sabrosa.

La receta la aprendí en Pamplona de una compañero de trabajo de mi marido y desde entonces, catorce años, la hemos comido en numerosas ocasiones y aún nos sigue pareciendo deliciosa. No se necesita más que un buen queso azul, unas patatas, champiñones, nata y pechugas de pollo, vamos todo sencillito de encontrar. Un consejo con el queso, yo utilicé en una ocasión un roquefort y quedó excesivamente fuerte, nos costó mucho comerlo ya que el resto de los sabores quedaban anulados por el predominio del queso.


NECESITAMOS (para dos personas):

- Una pechuga de pollo por comensal.
- 300gr. de champiñones laminados.
- 200ml de nata para cocinar.
- Queso azul (de sabor suave, yo uso el Cantorel) suficiente para rellenar las pechugas y hacer una salsa de queso.
- Tres patatas medianas para freir.
- Un huevo.
- Pan rallado.
- Aceite.
- Sal.


LO HACEMOS:

Rellenamos las pechugas con el queso y las empanamos; las reservamos sobre un papel absorbente.

Pelamos, picamos las patatas y las freímos en el mismo aceite en el que hemos empanado las pechugas.

Mientras se van friendo las patatas, en una cazuela donde nos quepan las pechugas, hacemos con un poco de aceite los champiñones. Cuando éstos estén en su punto les añadimos la nata y el queso y preparamos la salsa, que tiene que espesar un poco.

Cuando la salsa esté lista añadimos las pechugas y las dejamos que se impregnen durante unos minutos con la salsa.

Para entonces ya tendremos fritas las patatas que añadiremos a la cazuela, damos una vuelta a todo el conjunto, que coja bien los diferentes sabores y listo.

Lo mejor del plato es comerse las patatas y los champiñones con la salsa y está muchísimo más rico si se deja reposar de un día para otro. Si hacéis esto último tendréis que calentar el plato en el microondas para que no se pegue la salsa y se nos queme.


martes, 28 de febrero de 2012

LA MENESTRA DE MI BISABUELA



Los que venís con asiduidad a esta cocina sabéis que hace un año, los Reyes Magos, me hicieron un regalo muy especial: el recetario de mi bisabuela lleno de platos muy ricos.

Algunos de estos platos los prepara mi madre desde hace años y forman parte de mis recuerdos de infancia, pero ninguno es tan especial como esta menestra. Si, ya se que estáis pensando que era una niña rara, me gustaba la menestra, pero esta es especial, lleva jamón y esas coles de Bruselas que tantísimo me agradan.

Como podéis ver en la foto es una menestra caldosa y es una delicia encontrarte cuando hace frío este plato humeante en la mesa y empezar a coger con la cuchara el caldo de los bordes del plato, soplarlo y meterlo en la boca con su sabor suave y delicado.

Como ya os comenté en su momento el libro no da cantidades para los platos salados, así que hay que calcular según lo que comen nuestras familias.


NECESITAMOS (para cuatro personas):

- Jamón serrano en trocitos o tacos.
- Un puñado de judías verdes troceadas.
- Una docena de coles de Bruselas.
- Tres zanahorias partidas en cubos.
- Guisantes, si son naturales mejor, sino una lata.
- Coliflor.
- Tres patatas medianas en cubos.
- Alcachofas.
- Aceite.
- Sal.


LO HACEMOS:

Limpiamos las alcachofas y las reservamos en agua con un chorrito de zumo de limón, para que no se oxiden.

Limpiamos las coles y las reservamos.

Partimos la coliflor en ramos.

En una cazuela ponemos un chorro de aceite generoso y en él rehogamos el jamón.

Cuando el jamón comience a coger color añadimos las verduras y las rehogamos para que tomen el gusto del jamón.

Añadimos agua hasta que casi cubra las verduras y dejamos cocer a fuego medio.

Cuando la patata y la zanahoria estén cocidas dejamos como una media hora más al fuego, que el caldo reduzca y se concentre,  nuestra menestra está en su punto.

¡¡¡Qué os aproveche!!!

lunes, 13 de febrero de 2012

PRIO WAN KUNG (LANGOSTINOS AGRIDULCES)


Con el frío que hace es difícil no coger un buen catarro y, como no puede ser menos, yo ya tengo uno que reparto con aquel que esté dispuesto a perder el gusto y el olfato. Es una pena, preparé la cena de cumpleaños de mi hijo Rodrigo, que ya con catorce años empieza a ser un hombre, sin poder oler ni saber si aquello estaba en su punto de sal, pero parece ser que todo estaba bueno, no sobró nada.

La receta de hoy la cociné en plenas facultades y os puedo decir que su olor es extraordinario y su sabor es mucho más delicado que el de los langostinos agridulces chinos. Es una receta tailandesa, la salsa no lleva harina para espesarla y la salsa de soja le da el toque justo de sal.

Si os apetece un plato en el que no se manche mucho y de rápida preparación, este es el vuestro.

La receta es de los libros de cocina que editó El Mundo, el dedicado a la cocina tailandesa.

Quiero darle las gracias a Emma del blog Una terapia muy dulce por acordarse de mi y darme el blog dorado, que podéis recoger todos ya que me resultaría muy difícil decidir que cocina me gusta más visitar.


Este premio nos pide que digamos siete cosas de nosotr@s, supongo que para que nos conozcamos un poco más. Allá voy.......
1.- Me gusta mi vida, no cambiaría nada, sobre todo mis hijos y mi marido, cuyas sonrisas son la razón de que me ponga a funcionar todos los días.
2.- Soy constante y trabajadora, será mi natural Leo.
3.- Me encanta el cine, sobre todo el género negro;tras mi familia es mi gran pasión.
4.- Me entusiasma leer, no importa el tema, aunque prefiero la novela histórica.
5.- Dedico parte de mi tiempo a actividades de esas que no se cobran, pero creo que ayudan un poco a los demás.
6.- Me gusta cocinar aunque si me ponen el plato delante nunca digo no y mucho menos que no está a mi gusto.
7.- Preparo unas oposiciones que no se si algún día saldrán, mientras no encuentre algo así está bien.



NECESITAMOS:

- 300 gr. de langostinos pelados y limpios.
- 1/2 pimiento verde.
- 1/2 cebolla.
- 60 gr. de pepino.
- 60 gr. de piña.
- 2 tomates maduros.
- 2 cucharadas de vinagre.
- 2 cucharadas de azúcar.
- 1 ó 2 cucharadas de salsa de soja o de pescado (yo usé soja).
- 3 cucharadas de aceite vegetal.


LO HACEMOS:

Cortamos en dados la cebolla, el pimiento, el pepino y los tomates.

En el wok, o en una sartén, ponemos aceite (si usáis el wok utilizad aceite de girasol, ya que el de oliva no aguanta la temperatura que coge el wok y se quema) y cuando esté caliente incorporamos la cebolla y el pimiento. Rehogamos hasta que empiecen a dorarse.

Una vez dorados el pimiento y la cebolla añadimos los langostinos y los salteamos ligeramente.

Salteados los langostinos agregamos el pepino, el tomate y la piña y dejamos que se haga todo a fuego muy vivo.

Por último incorporamos el azúcar, el vinagre y la salsa agridulce o de pescado. Le damos un pequeño hervor para que los sabores se unan y servimos caliente.

miércoles, 1 de febrero de 2012

MURGH JALFREZI



Cuando pasé por la cocina de Juana y vi su plato de dahl recordé que habíamos comido no hacía mucho un pollo hindú con un sabor que transportaba directamente al restaurante de la calle Santa Lucía; lo de la India habrá que dejarlo para la jubilación.

Es un pollo muy especiado: ajo, jengibre, comino, cilantro y cúrcuma le aportan no sólo el sabor sino también el exotismo de países lejanos.

Lo acompañé con un arroz basmati aromatizado de marca Carrefour, que ha resultado ser muy rico y ha tenido mucho éxito entre "mis gourmets".

La receta está sacada del libro dedicado a la India de Cocinas del Mundo publicado por el periódico El Mundo.


NECESITAMOS:

- 4 pechugas de pollo.
- 1 taza de caldo de pollo.
- 3 cebollas.
- 2 dientes de ajo.
- 5gr. de jengibre.
- 2 tomates.
- 1 pimiento verde.
- 1/2 cucharadita de comino molido.
- 1/2 cucharadita de cúrcuma.
- Un chile picante, yo puse una guindilla de cayena (opcional).
- Aceite vegetal.
- Pimienta negra.
- Sal.


LO HACEMOS:

Troceamos el pollo y lo reservamos. Picamos la cebolla en juliana y rehogamos con aceite vegetal durante un par de minutos removiendo constantemente.

Añadimos el pollo, el ajo y el jengibre triturados y dejamos rehogar a fuego suave durante tres minutos.

Incorporamos los tomates pelados y troceados, el pimiento verde picado y la taza de caldo. Mezclamos todo bien y dejamos cocer durante cinco minutos a fuego suave.

Pasado este tiempo añadimos las especias y el chile, removemos y subimos el fuego, corregimos de sal y dejamos reducir la salsa hasta que espese.

Preparamos el arroz tal como indica el paquete....y a comer.