lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD



"Preparad, preparad el camino 
que llega el Señor,
enderezad los senderos, 
allanad las montañas,
rellenad los barrancos, 
que llega muy pronto el Hijo de Dios..."


Que paséis unas Felices Fiestas y que el año próximo sea venturoso en aquellas cosas que no se ven y que son las que más necesitamos.

Un beso enorme a tod@s.

jueves, 20 de diciembre de 2012

HOJALDRES CON JAMÓN, QUESO AZUL Y NUECES



Me ha pasado una cosa muy curiosa, que no se si os habrá ocurrido a vosotros. Después de muchos días sin publicar entré en el blog y me encuentro con un mensaje de Google en el que me dicen que soy menor de catorce años, ¡qué majos! y que me han bloqueado la cuenta con Blogger.
Tras asumir la noticia, tanto del rejuvenecimiento como del bloqueo, me entró la angustia. ¡Y si lo he perdido para siempre!. ¡De dónde saco una fotocopia electrónica del DNI!
Os podéis imaginar el cuadro. Menos mal que tengo un marido que vale su peso en oro y es un as de todas estas cosas informáticas y se ha encargado de ponerme el blog otra vez a funcionar.

La receta de hoy es para quedar muy bien con poco trabajo. Así que si estas fiestas necesitáis algo rápido y de resultados excelentes esta es vuestra receta.


NECESITAMOS: (podemos variar las cantidades a nuestro gusto).

- Una placa de hojaldre fresco (salen unos doce)
-  9 lonchas de jamón de york un poco gruesas.
-  100 gr. de queso azul.
- 10 nueces.


LO HACEMOS:

Precalentamos el horno tal cual nos dice el envase del hojaldre.
Estiramos la placa de hojaldre y sobre ella disponemos el jamón, dejando sin cubrir un trocito  en el borde derecho.
Sobre el jamón esparcimos el queso desmenuzado y las nueces peladas y partidas en trozos.
Enrollamos la placa de izquierda a derecha para que no se nos salga el relleno.
Metemos el rollo de hojaldre unos minutos en el frigorífico para que se endurezca un poco y con un cuchillo afilado lo partimos en porciones.
Disponemos las porciones en la placa del horno sobre el papel que trae el hojaldre. Bajamos la temperatura del horno y las metemos entre veinte y veinticinco minutos, o hasta que el hojaldre esté dorado.

La cocina olerá de escándalo y deseareis que se enfríe para probarlo. ¿Sabréis esperar?

viernes, 16 de noviembre de 2012

ENSALADA DE ENDIVIAS Y QUESO PICÓN DE TRESVISO



Esta ensalada llevaba mucho tiempo entre las fotos y lo cierto es que el contraste de sabores hace de ella un plato de diez.

Hace mucho tiempo, creo que aún vivíamos en Pamplona, una amigo le regaló a mi marido un montón de fichas de cocina que había estado guardando. No se si a alguno de los cántabros os suenan. Las daba El Diario Montañés en colaboración con Caja Cantabria y la colección se llamaba Comer en Cantabria.

En dichas fichas se recopilaba lo mejor de lo mejor de los restaurantes de prestigio de la región. Hay platos exquisitos como el filete de lenguado relleno de angulas y gambas frescas en costra de hojaldre, que si bien cuesta prepararlo, una vez que lo metes en la boca se te olvida todo el trabajo. Los piquillos rellenos de bacalao, la lubina al horno con setas y tomillo a la pimienta verde...y no sigo que me está entrando un hambre descomunal.

A esta colección pertenece esta ensalada que fue el entrante de una cena de aniversario hace un par de años.
El restaurante que la prepara es La Posada del Sauce de Liérganes. No se si este lugar existirá todavía, con el paso de los años hay lugares que cierran y otros que abren sus puertas. 


NECESITAMOS:

- Una endivia.
- Un trozo de queso picón (yo puse uno más suave que el de Tresviso)
- Un puñado de pasas de Corinto.
- Dos cucharadas de aceite de oliva virgen.
- Una cucharada de vinagre de Jerez.
- Sal.
- Lechuga y tomate para adornar.


LO HACEMOS:

En el centro de un plato colocamos la lechuga y el tomate. A su alrededor disponemos las hojas de las endivias formando un círculo. Sobre cada hoja de endivia ponemos un trozo de queso y dos o tres pasas.

Emulsionamos el aceite, el vinagre y la sal.

Aliñamos y servimos enseguida para que no se estropeen las endivias.




martes, 6 de noviembre de 2012

ZAKUSKI




Zakuski es una palabra rusa que quiere decir entremés, y este fue uno de los platos que probaron Esther y  Javier el día que preparé cena rusa.

En una mesa rusa los zakuski son plato obligado ya que no sólo abren el apetito sino que sin ellos no entienden el hecho de comer. Si bien es cierto que los días de labor es bastante difícil preparar estos deliciosos platos, los días de fiesta o cuando hay invitados son los protagonistas de una buena mesa.

Hasta el siglo XIX, los zakuski eran un simple acompañamiento de algo, como un vasito de vodka (pepinillo encurtido), una medicina amarga (un poquito de azúcar) o un plato de carne (el pan). 

Con el tiempo y sobre todo con la entrada de platos de otros países, el zakuski se enriqueció habiéndoles fríos y calientes, encurtidos o macerados, en salazón, cocidos, ahumados o secos. Los hay de pescado, sobre todo esturión, salmón y caviar; en gelatina como los pies de cerdo o el aspic de esturión. De carne con jamón, lomo y lengua cocida. Y de huevos rellenos, como el que aparece en la foto.

La receta es del libro Culinaria Rusia de la editorial h.f.ullmann.


NECESITAMOS (para doce zakuski):

- Seis huevos cocidos.
- Tres cucharadas de mayonesa.
- Una cucharada de mostaza (yo pongo un poco más).
- Tres pepinillos encurtidos pequeños muy picados.
- Dos cucharadas de cebolleta muy picada.
- Sal y pimienta.
- Alcaparras, pimiento rojo, un trozo de pepinillo.... para adornar.


LO HACEMOS:

Se parten los huevos y se parten en dos a lo largo. Sacamos la yema con mucho cuidado y la chafamos.

Mezclamos la yema con el resto de los ingredientes y rellenamos los huevos.

Adornamos con las alcaparras o el pimiento.

No os perdáis la sensación que nos ofrece el masticar el pepinillo con la cebolleta, ambos crujen y cuanto menos es peculiar, de sabor sorprendentes.



lunes, 29 de octubre de 2012

SCAMPIS A LA PARRILLA AL ESTILO DEL PUERTO VIEJO DEL PIREO




Tras este nombre tan largo hay un plato riquísimo y sin demasiadas complicaciones. Todo un lujo que nos llega desde Grecia y que tuve que tunear un poquito por que me faltaba alguno de los ingredientes, la salsa bearnesa y las aceitunas negras. Por lo demás, esta preparado tal cual  como dice Gilbert Wenzler en su libro La cocina griega de la editorial Susaeta.

Los scampis no son otra cosa que nuestras queridas gambas, que no se aprecian en la foto por que van bien protegidas bajo el jamón. El sabor de los langostinos, el jamón y la pasta no os lo podéis ni imaginar, hay que probarlo y para ello aquí os dejo la receta...


NECESITAMOS (para cuatro personas):

- 16 scampis (gambas grandes).
- 4 lonchas de jamón.
- 2 cucharadas soperas de aceite.
- El zumo de 1/2 limón.
- 30 gr. de pimiento rojo en juliana.
- 30 gr. de mantequilla.
- 4 aceitunas rellenas cortadas (como la receta no dice nada yo las puse de anchoa).
- 25 gr. de maíz cocido.
- 4 aceitunas negras cortadas (yo no tenía no las puse).
- 250 gr. de tallarines.
- 1,5 dl. de salsa bearnesa (como no tenía usé mayonesa).
- 5 cl. de nata batida.
- Sal, pimienta.



LO HACEMOS:

Pelamos las gambas y las salpimentamos. Las dejamos durante dos horas metidas en el aceite y el zumo de limón. Pasado este tiempo las escurrimos y las envolvemos en las lonchas de jamón. Las hacemos a la plancha durante unos minutos.

En una sartén rehogamos con la mantequilla los pimientos rojos, las aceitunas y el maíz.

Cocemos los tallarines y los mezclamos con la salsa bearnesa y la nata batida, en mi caso con la nata y la mayonesa.

Colocamos los tallarines en la fuente donde vamos a servirlos. Sobre ellos disponemos los scampi y adornamos el plato con el maíz, el pimiento y las aceitunas.

lunes, 22 de octubre de 2012

QUESADA



No suelo hacer muchas quesada, pero cuando viene Carlos a vernos le preparo una para que se la lleve a Belén. 

La receta que uso es de esas que un día, cuando eres joven, alguien te da; la guardas y puedes tenerla en el olvido durante años, pero cuando quieres que tu quesada sea de las buenas empiezas a rebuscar por los libros de cocina, en los cajones, hasta que por fin, te iluminas: "¿donde va a estar la receta si no es en el libro de cocina cántabra!". Vas hacia allí cruzando los dedos, y en los postres ves salir un papel que no puede ser otra cosa que la dichosa receta.


NECESITAMOS:

- Un yogur  natural o de limón.
- 4 huevos.
- 2 medidas de yogur de azúcar.
- 2 medidas de yogur de harina.
- 4 medidas de yogur de leche entera.
- La ralladura de un limón.
- Canela en polvo.
- 50 gr. de mantequilla.


LO HACEMOS:

Engrasamos un molde que pueda meterse en el horno (yo utilicé un molde desmoldable de 26 cm).

Precalentamos el horno a 200º.


Batimos bien los huevos y los mezclamos con el azúcar, el yogur y la harina. Cuando tengamos una masa sin grumos añadimos la leche poco a poco, la mantequilla derretida y la ralladura del limón.

Una vez que esté todo mezclado vertemos la masa en el molde que tenemos preparado y la espolvoreamos con canela.

Ponemos en el horno durante unos 25 minutos a 200º. 

Para saber si está cuajada podemos pincharla con una aguja o una brocheta, si sale limpia podemos sacar del horno. La dejamos enfriar y...a comer.

lunes, 15 de octubre de 2012

BOCARTES EN CAZUELA




Esta es una receta que he visto hacer a mi madre millones de veces y que cuando mi hermana y yo éramos niñas siempre recibíamos igual de mal. Es inevitable, el pescado tiene espinas y a los niños no les gustan. Además a esta cazuela hay que añadirle el sabor fuerte que le da el bocarte al pimentón, reforzado por un chorrito de limón que siempre le ponía mi madre y que yo he quitado. Discutamos con los hijos sólo por las espinas.

Por cierto, en mi tierra se llama bocarte a la anchoa.

NECESITAMOS: (para cuatro personas)

- 750 gr. de bocartes. Estos eran del Cantábrico.
-  1 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cucharita de buen pimentón.
-  Una cuchara rasa de harina.
-  Un vasito de vino blanco.
-  Perejil.
- Un vaso y medio de agua.


LO HACEMOS:

Limpiamos los bocartes y los reservamos.

Picamos finamente la cebolla y los ajos. 

En una cazuela de barro ponemos un chorro generoso de aceite y añadimos la cebolla. 

Cuando ésta esté transparente incorporamos el ajo y el perejil y dejamos hacer. Ya hecho el ajo añadimos la cucharada de harina y dejamos que tome color, añadimos el pimentón y lo mezclamos rápidamente con la harina para que no se nos queme. Incorporamos el vino blanco y dejamos que pierda el alcohol.

Una vez que el vino haya perdido el alcohol, añadimos medio vaso de agua y mezclamos bien con el vino, el pimentón y la harina. 

Mientras la salsa va tomando cuerpo salamos los bocartes y los disponemos en la cazuela ; agregamos el resto del agua, si vemos que es poca podemos poner algo más.

Movemos la cazuela para que ligue la salsa y bajamos el fuego para que los bocartes tomen el sabor de la salsa.

Dejar la cazuela en la lumbre el tiempo que tarde el pescado en hacerse a vuestro gusto.

Después un buen pan con mucha miga ....y a comer.