domingo, 21 de agosto de 2011

PASTEL DE CHOCOLATE


Hoy es un día de esos muy muy especiales y que quiero compartir con vosotros, aunque sea de forma virtual. ¿Qué que día tan importante es?Es veintiuno de agosto,  mi cumpleaños; ya llevo un año más dando la lata en todos los sitios y eso hay que celebrarlo con un hermosísimo pastel de chocolate que espero cunda mucho y podraís probar todos.

Ya veo vuestras caras, estáis deseando saber la pila de años que cumplo. No os preocupeis, no es secreto solamente cumplo cuarenta y cuatro Se dice pronto, vivirlos me ha llevado su tiempo, ilusiones y reveses, como a todos.

Este pastel tan rico se lo he tomado prestado a María José aunque yo he sustituído el ron por coñac, que era lo que había por casa.

Os voy a contar algunas de las virtudes de este pastel; la principal es que es de chocolate por dentro y por fuera. Está relleno de una crema de chocolate que hace las delicias de los más chocolateros de la casa, o sea el niño y yo, y la cobertura externa bien fría, exquisita.

¿Ya os he puesto los dientes largos?....

NECESITAMOS:

- 300 gr. de chocolate fondant. 100 para la cobertura y 200 para el relleno.
- 400 ml de nata para montar.
- 150 gr. de azúcar.
- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- Media cucharita de canela.
- Media cucharita de nuez moscada.
- 30 ml de ron (yo puse coñac).
- 100 ml de leche.
- Galletas rectangulares.

LO HACEMOS:

Preparamos un molde de los rectangulares. Si no es de silicona como me ocurre a mi, es conveniente forrarlo con papel de film para luego poder desmoldar el pastel sin que se nos rompa.
Derretimos los 200 gr. de chocolate y lo dejamos templar.
Mientras se enfría el chocolate batimos la mantequilla con el azúcar hasta hacer una crema y montamos la nata dejándola floja, semimontada.
Mezclamos la mantequilla, el chocolate e incorporamos las especias. Añadimos la nata a la mezcla con mucho cuidado ayudándonos de una espátula. Ya tenemos el relleno preparado.
Calentamos la leche y la mezclamos con el coñac.
Mojamos las galletas de una en una en la leche y las colocamos con cuidado en el molde. Cuando tengamos la primera capa de galletas ponemos encima una capa de relleno, y así sucesivamente hasta el borde del molde. Debemos finalizar con una capa de galletas que nos haga de base del pastel.
Una vez acabado metemos el pastel en la nevera, mejor si es de un día para otro.
Pasado el tiempo de nevera desmoldamos con mucho cuidado en la bandeja o plato donde lo vayamos a presentar y preparamos la cobertura.
Para la cobertura derretimos los 100 gr. de chocolate y con mucho cuidado para no manchar el plato o la bandeja bañamos el pastel.
Adornamos al gusto y lo ponemos en la nevera a enfriar.

Probadlo, es delicioso.

martes, 2 de agosto de 2011

ENSALADA MEXICANA Y VACACIONES...¡¡¡POR FIN!!!



Si, me voy unos días a ver el sol, a mi hermana a Alcalá y a la familia de mi marido a Salamanca, lo cual nos llevará un tiempo. Aunque hay ordenador en todos los sitios espero no estar pegada a él y no por que no os vaya a añorar, si no por que espero parar lo menos posible en casa.

Si os gustó la ensalada americana esta no os va a defraudar ya que uno de sus ingredientes principales son las alubias. Si, esas que tanto nos cuesta comer en verano y que en ensalada saben divinamente. La receta es del libro de cocina de México de la colección del Mundo.


NECESITAMOS (para cuatro personas):

- 250 gr. de alubias negras cocidas (podemos cocerlas pero es más rápido así).
- 50 gr. de maíz dulce (de lata).
- 1/2 cebolla.
- 1 tomate.
- Pimiento rojo.
- Pimiento amarillo.
- Chile serrano (yo no lo puse).
- Sal.
- Pimienta.
- Aceite.
- Perejil.


LO HACEMOS:

Escurrimos bien las alubias y las ponemos en una ensaladera. Picamos finamente el tomate y la cantidad que querramos de pimiento rojo y amarillo y los incorporamos a las alubias.

Cortamos la cebolla en láminas finas y la añadimos al resto de los ingredientes junto con el maíz bien escurrido.

Si optamos por el chile lo cortamos en dados muy pequeños y lo incorporamos a nuestra ensalada.

Salpimentamos y aliñamos con el aceite y el vinagre, movemos bien y servimos.

Estaba estupenda de un día para otro, bien fresquita,  pues todos los ingredientes habían unidos sus sabores.

No tardaré en volver. Muchos besos a tod@s.

miércoles, 27 de julio de 2011

ENSALADA DE ESPINACAS



Gracias a todos por vuestros consejos para poder agrandar las fotos. Como podéis ver lo he conseguido, no era difícil pero, importantísimo, había que saber donde pinchar.

Hoy, mientras los del norte esperamos que nos llegue de una vez el verano, nos toca comer ensalada, a ver si así  el solete se acuerda de nosotros.

Se trata de una ensalada tibia, no vayamos a resfriarnos, que vi en el libro de cocina americana de la colección del Mundo. Además de su aliño lo que más me llamó la atención fue el uso de las espinacas que no suele ser un ingrediente habitual en este tipo de preparaciones.


NECESITAMOS: (para cuatro personas)

- 400 gr. de espinacas frescas.
- 4 huevos duros.
- 250 gr. de champiñones laminados.
- 3 lonchas de beicon.
- 3 cucharadas de vinagre.
- 125 ml de agua.
- 1 cucharadita de harina.
- 1 cucharadita de mostaza molida (yo puse una de mostaza de tarro).
- 1 cucharadita de azúcar.
- Aceite.
- Sal.

LO HACEMOS:

Lavamos, secamos y cortamos los champiñones en finas láminas y los reservamos. Lavamos y escurrimos las espinacas y las reservamos al igual que los champiñones.

Partimos el beicon en trozos no muy pequeños, como los de la foto y los freímos hasta que estén un poco crujientes. Los reservamos sobre un papel absorbente.

En la sartén donde hemos frito el beicon vertemos la harina previamente mezclada con el agua, el vinagre, el azúcar y la mostaza. Trabajamos hasta que se convierta en una salsa homogénea; salamos al gusto.

Para montar la ensalada:

Sobre un plato o una bandeja disponemos una capa de espinacas y sobre ella los huevos, los champiñones y el beicon. Por último, rociamos con la salsa que hemos elaborado y servimos tibia.

Probadla que seguro que os gustará mucho y se prepara en un momento.

viernes, 22 de julio de 2011

BAKLAVA




Cuando Tito nos anunció que ponía en marcha un concurso de postres, enseguida tuve claro que tenía que participar.

Según las bases del concurso tenía que ser algo que aún no hubiéramos publicado en el blog, y por mi cuenta busqué algo que no fuera complicado, ya sabéis "la cocina sin complicaciones".

Pensando y repensando que podía presentar a tal magna empresa en la que seguro que habría nivel, mucho nivel, y que lo mío no es la repostería, recordé un postre que había preparado hace algunos años para una cena árabe y que si bien no era difícil de elaborar si que era rico y satisfaría a los paladares más exigentes

En cuanto al tamaño de las fotos, que Juana y Finuca me sugerían que fueran de mayor tamaño, no he sabido aumentarlas, no se como, así que ayudadme, por favor.

La baklava son pequeños pastelitos preparados con hojaldre y rellenos de frutos secos que una vez horneados se rocían con un almíbar aromatizado con agua de azahar. Para esta ocasíón he elegido un relleno de nueces, aunque podéis hacerla de pistachos, avellanas, almendras....o una mezcla de varios.



NECESITAMOS:

- 2 placas de 250 gr. de hojaldre. Yo usé el de Lidl.
- 225 gr. de nueces ya peladas.
- 75 gr. de azúcar
- 1 cucharita de canela en polvo.
- 50 gr. de mantequilla.

Para el almíbar:

- 225 gr. de azúcar.
- 125 ml. de agua.
- El zumo de medio limón.
- 1 cucharada de agua de azahar.


LO HACEMOS:

Sacamos el hojaldre de la nevera y lo dejamos que se ponga a temperatura ambiente;  precalentamos el horno a 180º.

Mientras, picamos finamente las nueces pero sin hacerlas polvo, deben quedar en trozos no muy grandes que percibamos al masticar. Una vez picadas las mezclamos en un bol con el azúcar y la canela en polvo.

Cuando el hojaldre esté preparado lo colocamos en la placa del horno bien con el papel que trae, en caso de usar el de Lidl o sobre un papel de horno, y repartimos la mezcla de las nueces y el azúcar de forma homogénea por encima de la masa. Tapamos con la otra placa y la presionamos con cuidado, sobre todo en los extremos para que sellen bien y no se salga el relleno.

Derretimos la mantequilla en el microondas, pintamos el hojaldre con ella y con la punta de un cuchillo lo marcamos con líneas diagonales que formen rombos en la masa.

Introducimos nuestro postre en el horno y lo dejamos hacer a 180º  durante 25 minutos. Pasado este tiempo aumentamos la temperatura del horno a 200 º y seguimos horneando 10 minutos más. Si se nos quema el hojaldre lo tapamos con un trozo de papel de aluminio.

Mientras la baklava está en el horno preparamos el almíbar. En una cazo ponemos el agua y el azúcar a calentar y lo dejamos que hierva, en ese momento le añadimos el zumo de medio limón y una cucharada de agua de azahar y lo dejamos hervir 5 minutos más a fuego medio. Lo retiramos del fuego y dejamos que se enfríe.

Una vez horneada la baklava y ya frío el almíbar pintamos el hojaldre con él, consiguiendo un aspecto brillante y jugoso.





Por último, partimos el hojaldre, una vez frío, por las marcas que hemos hecho y lo llevamos a la mesa. Para la ocasión yo lo he acompañado con una mermelada de frambuesa cuyo punto de acidez contrastaba gratamente con el dulzor de la baklava.

Espero que este postre sea de vuestro agrado y del de el jurado....

jueves, 14 de julio de 2011

UN ENTRANTE PARA SORPRENDER



Este sábado vino a casa a comer Rosa, una de mis amigas de hace ya mucho, mucho tiempo. Quería preparar un entrante bonito a la vista y que no me llevara mucho tiempo pues el plato principal me iba a tener entretenidísima.

Pensando y pensado me acordé de un queso de Philadelphia que publicó Lazy Blog el año pasado y cuyo sabor nos sorprendió muy gratamente tanto a mi marido como a mí.

Debo decir que si bien no he alterado en nada los ingredientes utilizados por Lazy Blog para la preparación del entrante si lo he hecho en su preparación, ya que él presenta el jengibre picado en trozos y yo lo paso por el prensador de ajos, con lo que no me queda una presentación tan vistosa como la suya, pero el sabor del jengibre se suaviza al ir en trocitos muy pequeños.

Vais a ver como con cuatro ingredientes se puede prepara una auténtico entrante para sorprender.

NECESITAMOS:

-Una tarrina de queso de untar tipo Philadelphia.
- Mermelada de tomate.
- Un trozo generosa de jengibre.
- Unas diez ramas de cilantro.

LO HACEMOS:

Rellenamos un aro de los de emplatar con el queso, que no debe quedaros rugoso. Para un aro de unos 8 cm con unos 150 gr. es suficiente, aunque si os gusta mucho el queso y ponéis más no pasa nada.

Sobre el queso iremos añadiendo la mermelada de tomate, que al igual que el queso debe quedar de forma irregular, y debe cubrir toda la superficie.

Sobre el tomate el jengibre. Yo lo pelo y luego lo pongo en el prensador de ajos y su jugo lo voy distribuyendo sobre el tomate; después los trocitos de jengibre los dejo caer a su aire en la mermelada.

Por último pico el cilantro y lo espolvoreo por encima, retiro el aro de emplatar.....y hecho.

Es muy importante que lo toméis con pan tostado. Está riquísimo con esos panecillos estirados y que son como media barrita pequeña.

Probadlo, que os encantará y como véis se hace en cinco minutos. 

viernes, 8 de julio de 2011

GAZPACHO DE SANDÍA



Por fin parece que llega el verano, los días de playa y campo, el tiempo de disfrutar con la familia y los amigos.

A una comida de amigos que hicimos el verano pasado pertenece este delicioso entrante que se quedó en el archivo de las fotos para publicar durante todo un año.

Es una receta muy sencilla, fresca y bajísima en calorías ya que la tomé de un libro del que os hablé ya hace tiempo Miénteme mientras me pesas.

Para mí lo más rico de este gazpacho es su sabor dulce y su mayor inconveniente es el quitar las pepitas de la sangría, y pensaréis....¡hazlo con esa que no tiene pepitas!, pues tenéis razón; el problema es que tiene un saborcito más dulce y su textura le da un cierto cuerpo al gazpacho que con la otra no he conseguido.

NECESITAMOS:

- 1/2 kg. de tomates.
- 1/2 kg. de sandía limpia de pepitas y cáscara.
- 2 pimientos verdes.
- Un vaso de aceite de oliva (yo pongo sobre un dedo).
- Sal.
- Pimienta.
- Albahaca fresca.

LO HACEMOS:

Ponemos en el vaso de la batidora el tomate pelado y troceado, los pimientos partidos en trozos y la sandía. Añadimos la sal, el aceite y unas ramitas de albahaca fresca.

Batimos el conjunto y corregimos de aceite y sal.

Metemos en la nevera hasta el momento de servir y adornamos con albahaca fresca.

Una receta que se hace sola. Espero que os guste tanto como a mí.




miércoles, 29 de junio de 2011

LAS ROSQUILLAS DE ADE



¿A quien le gustan las rosquillas? Aquellos que no estáis muy convencidos es por que no habéis probado las rosquillas de Ade. Qué no sabéis quien es Ade. Ade es una estupenda amiga y cocinera que comparte conmigo  horas y horas de catequesis, eso si, sin desfallecer lo más mínimo.

Las rosquillas que veis en la foto son las que conseguimos salvar de la merienda de guitarra y las vestimos así de guapas para que os encandilaran a todos.

En la parroquia del Carmen, en el barrio de Montaña, en Santander, los niños pueden aprender a tocar la guitarra y a final de curso ofrecen un concierto para los padres y todo aquel que quiera acercarse a escucharles. Tras el esfuerzo y como no puede ser menos ¡¡¡MERIENDA!!!  Lidia, la profe, es la que se encarga de avastecernos con todo tipo de viandas. Cada año los niños son más y algunas madres pensaron que estaría bien que aportáramos algo ya que éramos más los que íbamos a oír a los niños que éstos.

Ya sabéis donde me meto cuando estoy tantos días sin aparecer por vuestros blog y os digo que no tengo tiempo para nada.

NECESITAMOS: (para unas 50 rosquillas).

- Seis cucharadas de azúcar.
- Cuatro huevos.
-  Doce cucharadas soperas de aceite de girasol.
- Dos cucharadas soperas de agua.
- Dos sobres de levadura.
- Anís al gusto.
- Harina, la que admita.
- Azúcar glas para adornar.
- Aceite de girasol para freír las rosquillas.


LO HACEMOS:

En un bol batimos el azúcar y los huevos hasta que aumenten de volumen. Añadimos el aceite, el agua, la levadura, el anís y mezclamos bien.

Incorporamos poco a poco la harina y mezclamos con una cuchara de madera. Cuando ya no podamos trabajar la masa en el bol con la cuchara la ponemos en la mesa y seguimos añadiendo la harina y trabajando la masa hasta que quede una masa suave y que no se nos pegue en las manos.

Damos forma a las rosquillas y las marcamos con un cuchillo de sierra.

Por último, las freímos en aceite de girasol que no esté muy caliente y las espolvoremos con azúcar glas.

¿Os animáis? Están estupendas.