martes, 20 de marzo de 2012

ENSALADA DE POLLO Y SETAS








El otro día os comentaba que no tengo tiempo para hacer todo lo que me gustaría, y aquí tenéis un ejemplo. Hace más de quince días conocí a Emma de Una terapia muy dulce, ya que casualidades de las casualidades, su pequeño minichef, Hector, va al mismo colegio que mi hija pequeña y un lunes por la tarde, el día que estoy en el AMPA, se acercó a conocerme. Me hizo mucha ilusión, algunos ya sabéis lo que es conocer a alguien con quien sólo tienes relación virtual. Además me trajo un regalo hecho por ella: este preciosísimo huevo frito que veis en la foto y que viaja en esta chaqueta desde aquel día.

Un beso muy fuerte Emma.

 



La receta de hoy es un clásico en mi casa, pertenece a esas ensaladas que sirven como plato único y ya no cocinas más. La saqué de una revista dedicada a ensaladas ligeras que compró mi marido hace ya años y que tengo desgastada por el uso.

Se trata de una ensalada que lleva soja; ésta y sus derivados nos ayudan a prevenir la osteoporosis y a controlar el colesterol. El resto de la ensalada, sanísimo, pollo y setas a la plancha.


NECESITAMOS (para cuatro personas):

- 2 pechugas de pollo sin piel.
- 250 gr. de brotes de soja.
- 100 gr. de setas (yo pongo la bandeja de 250 gr.)
- 1 manojo de perejil (yo lo pongo seco).
- 2 dientes de ajo.
- 3 cucharadas de salsa de soja.
- 2 cucharadas de vinagre de jerez.
- 4 cucharadas de aceite.
- Sal y pimienta recien molida.

LO HACEMOS:

Pintamos con un poco de aceite una plancha y hacemos sobre ella las pechugas; salpimentamos y dejamos enfriar.

Lavamos los brotes de soja y los dejamos escurrir en un colador.

Preparamos las setas en tiras y las hacemos en la plancha.

En un cuenco amplio ponemos las setas, la soja, el ajo pelado y machacado y el pollo cortado en tiras finas.

Se prepara el aliño mezclando la salsa de soja, el vinagre, el aceite, la sal y la pimienta; lo emulsionamos y lo vertemos sobre la ensalada. Mezclamos bien.

Por último añadimos el perejil muy picado y servimos.

jueves, 8 de marzo de 2012

PECHUGAS DE POLLO RELLENAS DE QUESO.





Llevo una temporada en la que el tiempo no me cunde, por más que intento estirarlo siempre me falta. Creo que se trata de un mal del "mundo moderno", algo así como stress o  el "llego tarde" del conejo de Alicia; ¿recordáis que llevaba un reloj en la mano e iba todo acelerado?.

Lo cierto, es que no veo el momento en que a los niños les den las vacaciones de Semana Santa y dejar durante unos días las ecuaciones de segundo grado, los sistemas de ecuaciones y esos temas de conocimiento del medio que a veces, y que no se enteren nuestros hijos, son tan áridos.

Esta receta lleva mucho tiempo esperando para ser publicada, principalmente por la foto, que no os percibir lo delicioso de este pollo, pero por más que la he repetido en otras ocasiones no hay forma de retratarla más sabrosa.

La receta la aprendí en Pamplona de una compañero de trabajo de mi marido y desde entonces, catorce años, la hemos comido en numerosas ocasiones y aún nos sigue pareciendo deliciosa. No se necesita más que un buen queso azul, unas patatas, champiñones, nata y pechugas de pollo, vamos todo sencillito de encontrar. Un consejo con el queso, yo utilicé en una ocasión un roquefort y quedó excesivamente fuerte, nos costó mucho comerlo ya que el resto de los sabores quedaban anulados por el predominio del queso.


NECESITAMOS (para dos personas):

- Una pechuga de pollo por comensal.
- 300gr. de champiñones laminados.
- 200ml de nata para cocinar.
- Queso azul (de sabor suave, yo uso el Cantorel) suficiente para rellenar las pechugas y hacer una salsa de queso.
- Tres patatas medianas para freir.
- Un huevo.
- Pan rallado.
- Aceite.
- Sal.


LO HACEMOS:

Rellenamos las pechugas con el queso y las empanamos; las reservamos sobre un papel absorbente.

Pelamos, picamos las patatas y las freímos en el mismo aceite en el que hemos empanado las pechugas.

Mientras se van friendo las patatas, en una cazuela donde nos quepan las pechugas, hacemos con un poco de aceite los champiñones. Cuando éstos estén en su punto les añadimos la nata y el queso y preparamos la salsa, que tiene que espesar un poco.

Cuando la salsa esté lista añadimos las pechugas y las dejamos que se impregnen durante unos minutos con la salsa.

Para entonces ya tendremos fritas las patatas que añadiremos a la cazuela, damos una vuelta a todo el conjunto, que coja bien los diferentes sabores y listo.

Lo mejor del plato es comerse las patatas y los champiñones con la salsa y está muchísimo más rico si se deja reposar de un día para otro. Si hacéis esto último tendréis que calentar el plato en el microondas para que no se pegue la salsa y se nos queme.


martes, 28 de febrero de 2012

LA MENESTRA DE MI BISABUELA



Los que venís con asiduidad a esta cocina sabéis que hace un año, los Reyes Magos, me hicieron un regalo muy especial: el recetario de mi bisabuela lleno de platos muy ricos.

Algunos de estos platos los prepara mi madre desde hace años y forman parte de mis recuerdos de infancia, pero ninguno es tan especial como esta menestra. Si, ya se que estáis pensando que era una niña rara, me gustaba la menestra, pero esta es especial, lleva jamón y esas coles de Bruselas que tantísimo me agradan.

Como podéis ver en la foto es una menestra caldosa y es una delicia encontrarte cuando hace frío este plato humeante en la mesa y empezar a coger con la cuchara el caldo de los bordes del plato, soplarlo y meterlo en la boca con su sabor suave y delicado.

Como ya os comenté en su momento el libro no da cantidades para los platos salados, así que hay que calcular según lo que comen nuestras familias.


NECESITAMOS (para cuatro personas):

- Jamón serrano en trocitos o tacos.
- Un puñado de judías verdes troceadas.
- Una docena de coles de Bruselas.
- Tres zanahorias partidas en cubos.
- Guisantes, si son naturales mejor, sino una lata.
- Coliflor.
- Tres patatas medianas en cubos.
- Alcachofas.
- Aceite.
- Sal.


LO HACEMOS:

Limpiamos las alcachofas y las reservamos en agua con un chorrito de zumo de limón, para que no se oxiden.

Limpiamos las coles y las reservamos.

Partimos la coliflor en ramos.

En una cazuela ponemos un chorro de aceite generoso y en él rehogamos el jamón.

Cuando el jamón comience a coger color añadimos las verduras y las rehogamos para que tomen el gusto del jamón.

Añadimos agua hasta que casi cubra las verduras y dejamos cocer a fuego medio.

Cuando la patata y la zanahoria estén cocidas dejamos como una media hora más al fuego, que el caldo reduzca y se concentre,  nuestra menestra está en su punto.

¡¡¡Qué os aproveche!!!

lunes, 13 de febrero de 2012

PRIO WAN KUNG (LANGOSTINOS AGRIDULCES)


Con el frío que hace es difícil no coger un buen catarro y, como no puede ser menos, yo ya tengo uno que reparto con aquel que esté dispuesto a perder el gusto y el olfato. Es una pena, preparé la cena de cumpleaños de mi hijo Rodrigo, que ya con catorce años empieza a ser un hombre, sin poder oler ni saber si aquello estaba en su punto de sal, pero parece ser que todo estaba bueno, no sobró nada.

La receta de hoy la cociné en plenas facultades y os puedo decir que su olor es extraordinario y su sabor es mucho más delicado que el de los langostinos agridulces chinos. Es una receta tailandesa, la salsa no lleva harina para espesarla y la salsa de soja le da el toque justo de sal.

Si os apetece un plato en el que no se manche mucho y de rápida preparación, este es el vuestro.

La receta es de los libros de cocina que editó El Mundo, el dedicado a la cocina tailandesa.

Quiero darle las gracias a Emma del blog Una terapia muy dulce por acordarse de mi y darme el blog dorado, que podéis recoger todos ya que me resultaría muy difícil decidir que cocina me gusta más visitar.


Este premio nos pide que digamos siete cosas de nosotr@s, supongo que para que nos conozcamos un poco más. Allá voy.......
1.- Me gusta mi vida, no cambiaría nada, sobre todo mis hijos y mi marido, cuyas sonrisas son la razón de que me ponga a funcionar todos los días.
2.- Soy constante y trabajadora, será mi natural Leo.
3.- Me encanta el cine, sobre todo el género negro;tras mi familia es mi gran pasión.
4.- Me entusiasma leer, no importa el tema, aunque prefiero la novela histórica.
5.- Dedico parte de mi tiempo a actividades de esas que no se cobran, pero creo que ayudan un poco a los demás.
6.- Me gusta cocinar aunque si me ponen el plato delante nunca digo no y mucho menos que no está a mi gusto.
7.- Preparo unas oposiciones que no se si algún día saldrán, mientras no encuentre algo así está bien.



NECESITAMOS:

- 300 gr. de langostinos pelados y limpios.
- 1/2 pimiento verde.
- 1/2 cebolla.
- 60 gr. de pepino.
- 60 gr. de piña.
- 2 tomates maduros.
- 2 cucharadas de vinagre.
- 2 cucharadas de azúcar.
- 1 ó 2 cucharadas de salsa de soja o de pescado (yo usé soja).
- 3 cucharadas de aceite vegetal.


LO HACEMOS:

Cortamos en dados la cebolla, el pimiento, el pepino y los tomates.

En el wok, o en una sartén, ponemos aceite (si usáis el wok utilizad aceite de girasol, ya que el de oliva no aguanta la temperatura que coge el wok y se quema) y cuando esté caliente incorporamos la cebolla y el pimiento. Rehogamos hasta que empiecen a dorarse.

Una vez dorados el pimiento y la cebolla añadimos los langostinos y los salteamos ligeramente.

Salteados los langostinos agregamos el pepino, el tomate y la piña y dejamos que se haga todo a fuego muy vivo.

Por último incorporamos el azúcar, el vinagre y la salsa agridulce o de pescado. Le damos un pequeño hervor para que los sabores se unan y servimos caliente.

miércoles, 1 de febrero de 2012

MURGH JALFREZI



Cuando pasé por la cocina de Juana y vi su plato de dahl recordé que habíamos comido no hacía mucho un pollo hindú con un sabor que transportaba directamente al restaurante de la calle Santa Lucía; lo de la India habrá que dejarlo para la jubilación.

Es un pollo muy especiado: ajo, jengibre, comino, cilantro y cúrcuma le aportan no sólo el sabor sino también el exotismo de países lejanos.

Lo acompañé con un arroz basmati aromatizado de marca Carrefour, que ha resultado ser muy rico y ha tenido mucho éxito entre "mis gourmets".

La receta está sacada del libro dedicado a la India de Cocinas del Mundo publicado por el periódico El Mundo.


NECESITAMOS:

- 4 pechugas de pollo.
- 1 taza de caldo de pollo.
- 3 cebollas.
- 2 dientes de ajo.
- 5gr. de jengibre.
- 2 tomates.
- 1 pimiento verde.
- 1/2 cucharadita de comino molido.
- 1/2 cucharadita de cúrcuma.
- Un chile picante, yo puse una guindilla de cayena (opcional).
- Aceite vegetal.
- Pimienta negra.
- Sal.


LO HACEMOS:

Troceamos el pollo y lo reservamos. Picamos la cebolla en juliana y rehogamos con aceite vegetal durante un par de minutos removiendo constantemente.

Añadimos el pollo, el ajo y el jengibre triturados y dejamos rehogar a fuego suave durante tres minutos.

Incorporamos los tomates pelados y troceados, el pimiento verde picado y la taza de caldo. Mezclamos todo bien y dejamos cocer durante cinco minutos a fuego suave.

Pasado este tiempo añadimos las especias y el chile, removemos y subimos el fuego, corregimos de sal y dejamos reducir la salsa hasta que espese.

Preparamos el arroz tal como indica el paquete....y a comer.

jueves, 26 de enero de 2012

DONUTS



Ya hace un tiempo preparé unos donuts con una receta sacada del mismo libro que los bagels y tuvimos a probarlos un invitado de excepción, como veis en la foto, ni más ni menos que a Homer Simpson.

El libro hace una pequeña referencia a la historia del donuts, que no es más que una rosquilla que en norteamérica genera miles de puestos de trabajo, más de dos mil millones de dólares anuales y las marcas más conocidas del sector pueden llegar a vender más de tres millones de donuts diarios.

Viendo estas cifras ya os podéis imaginar que los americanos comen donuts hasta cuando duermen.

Al igual que os comenté con los bagels, el donuts es de origen europeo, siendo los americanos de origen alemán los primeros en hacer el agujerito a sus dough nuts (bollos fritos), así era más fácil sostener el pastel y mojarlo en el café.

Estos donuts se parecen mucho a las rosquillas, de hecho tenía la sensación de estar preparando unas rosquillas inmensas. Recién hechas están de fábula y al día siguiente, que ya han perdido un poco, mojadas en el desayuno ni os cuento.

Después de estas palabras ¿no os entran unas ganas increíbles de comeros uno?...





NECESITAMOS:

- 2 cucharadas de mantequilla a punto de pomada.
- 200 gr. de azúcar moreno.
- 2 huevos.
- 450 gr. de harina.
- 4 cucharadas de levadura en polvo.
- 1/2 cucharita de sal.
- 1/2 cucharita de nuez moscada.
- 1/2 cucharita de canela.
- 250 ml. de leche.
- Aceite para freír.
- Azúcar glas y chocolate para postres.

LO HACEMOS:

Mezclamos la harina con la levadura, la sal, la nuez moscada y la canela. Reservamos.

Batimos en un cuenco la mantequilla con el azúcar y los huevos hasta obtener una masa espumosa, le añadimos la harina e incorporamos poco a poco la leche.

Trabajamos todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea.

Extendemos la masa sobre una superficie enharinada hasta que tenga unos 2 cm de grosor. Con un vaso y un cortapastas pequeño vamos cortando los donuts y los dejamos reposar 30 minutos.

En una sartén grande calentamos abundante aceite y freímos nuestros donuts unos 5 minutos por cada lado, hasta que estén dorados. Cuando suban a la superficie se sacan de la sartén y se dejan sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Espolvoreamos una parte de los donuts con azúcar glas y la otra la cubrimos con el chocolate .

¿Podréis esperar a que se enfríen?



miércoles, 18 de enero de 2012

BAGELS DE SALMÓN



Este verano compré un libro de la Editorial Saldaña dedicado a los muffins, no sólo enseñaba a hacer esos maravillosos dulces, si no que también entre sus páginas encontré recetas de donuts, bollitos y bagels. No tenía muy claro lo que eran estos últimos, pero si que me entraron unas ganas locas de probarlos.

Al comienzo del libro se explica el origen de todas estas masas y como no, del bagel. Los bagel son de origen europeo aunque se han popularizado desde norteamérica, como sucedió con los muffins cuyo origen es inglés. Los bagels eran uno de los alimentos básicos del pueblo judío de la Europa del este y deben su forma de anillo a que se transportaban ensartados en una larga vara de madera.

La pasta de los bagels es una masa fermentada que se moldea, se cuece en agua hirviendo y se dora en el horno.

Los bagels se pueden rellenar de cualquier cosa. Los más habituales son los de queso cremoso y salmón, que son los que os presento, pero también se pueden rellenar con dulce o con lechuga y huevo duro o ensalada de jamón, los rellenos preferidos de los americanos.

Por último, los bagels una vez cocidos se pueden congelar, aunque es recomendable rebanarlos antes; para descongelarlos basta con unos minutos de horno.

NECESITAMOS (para ocho unidades):

- 150 ml. de leche entera.
- 20 gr. de levadura.
- 25 ml. de aceite.
- 1 cucharada de azúcar.
- 2 pizcas de sal.
- 300 gr. de harina.
- 1 huevo y la yema de otro.
- 1/2 ramito de hinojo (yo lo pude seco).
- 300 gr. de queso fresco cremoso (yo pude el de untar).
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 1 pizca de pimienta negra.
- 8 lonchas de salmón ahumado.
- 4 cucharadas de huevas de trucha (yo no las puse).
- Hinojo para adornar.


LO HACEMOS:

Mezclar la leche, a temperatura ambiente, con la levadura y remover. Añadir el aceite, el azúcar y la sal. Mezclar bien y taparlo para que fermente unos 15 minutos en un lugar cálido.

Añadir a la mezcla anterior la harina y el huevo. Amasar hasta obtener una masa homogenea. Cubrir y dejar reposar en un lugar cálido durante 40 minutos.

Amasar de nuevo y dividir la masa en 8 partes iguales. Formar bolas y hacerles un agujero en el centro. Dejar reposar 20 minutos.

Precalentar el horno a 200º C y forrar una bandeja de horno con papel vegetal.

En una cazuela poner a hervir 4 litros de agua y cocer los bagels de dos en dos durante dos minutos por cada lado. Sacarlos y dejarlos escurrir sobre una rejilla.

Colocar los bagels en la bandeja del horno y pintarlos con la yema de huevo. Meter la bandeja en el nivel medio del horno durante 25 minutos.





Picamos fino el hinojo; mezclamos el queso con el zumo de limón y el hinojo y salpimentamos. 


Cuando los bagels se enfríen, cortarlos por la mitad en horizontal y untarlos con el queso; poner encima el salmón ahumado y adornarlo con las huevas de trucha y un poquito de hinojo antes de servirlos.

Tapar con la otra parte y ...... a disfrutar.